Las primeras ediciones de la Ryder Cup (1927-1939) construyeron los cimientos del torneo que en 2031 llegará a Camiral, en la Costa Brava. Fueron años de travesías en barco, rivalidades intensas y un formato de juego que, con pocas variaciones, sigue vigente casi un siglo después.
En la primera parte de esta serie conocimos a Samuel Ryder, el vendedor de semillas que soñó con un torneo de amistad entre naciones. Ahora toca descubrir cómo aquel sueño se convirtió en una competición real — con seis ediciones disputadas entre 1927 y 1939, antes de que la Segunda Guerra Mundial obligara a detener el torneo durante ocho años.
1927 Worcester Country Club: nace la Ryder Cup oficial
El 3 y 4 de junio de 1927, en el Worcester Country Club de Massachusetts, se disputó el primer enfrentamiento oficial de la historia. El equipo estadounidense, capitaneado por Walter Hagen, se impuso con contundencia por 9½ a 2½.
Los jugadores británicos habían llegado exhaustos tras una travesía de seis días en barco a través del Atlántico, y el cansancio se notó: perdieron los foursomes del viernes por 3-1 y se hundieron el sábado en los individuales, cayendo 6½-1½. Samuel Ryder, que tenía pánico a los viajes marítimos, no pudo estar presente en el nacimiento oficial de su propio torneo.
Resultado: Estados Unidos 9½ – Gran Bretaña 2½
1929 Moortown: la revancha británica y el momento más emotivo
Dos años después, en el Moortown Golf Club de Leeds, Gran Bretaña tuvo su oportunidad de revancha en casa. Bajo la capitanía del escocés George Duncan, el equipo británico remontó tras ir por detrás el primer día y selló la victoria gracias al joven Henry Cotton, que derrotó a Al Watrous en los individuales.
Este partido guarda el momento más emotivo de los primeros años del torneo: Samuel Ryder, que se había perdido la edición inaugural de 1927, sí estuvo presente en Moortown — y fue él en persona quien entregó el trofeo dorado a George Duncan, convirtiéndose en el primero de solo tres capitanes británicos en levantar la copa que llevaba su nombre.
Resultado: Gran Bretaña 7 – Estados Unidos 5
1931 Scioto Country Club: Estados Unidos recupera el trono
La tercera edición viajó de vuelta a Estados Unidos, disputándose en el Scioto Country Club de Columbus, Ohio , un campo que años más tarde vería crecer a un joven Jack Nicklaus. Bajo la capitanía de Walter Hagen, el equipo local recuperó el dominio con una victoria clara por 9 a 3.
Este año también trajo un cambio importante en las normas: hasta entonces, cualquier miembro de la PGA podía representar a su equipo sin importar dónde hubiera nacido. A partir de 1931, se exigió que los jugadores hubieran nacido y residieran en el país al que representaban — una norma que sigue vigente en el espíritu del torneo actual.
Resultado: Estados Unidos 9 – Gran Bretaña 3
1933 Southport and Ainsdale: el resultado más ajustado de la década
De vuelta en Inglaterra, en el Southport and Ainsdale Golf Club, se vivió el partido más igualado de todas las primeras ediciones. Bajo la capitanía de J.H. Taylor, Gran Bretaña se impuso por 6½ a 5½ — el margen más estrecho posible sin llegar al empate, y una victoria que dejaba la serie igualada a dos triunfos por bando.
Resultado: Gran Bretaña 6½ – Estados Unidos 5½
1935 Ridgewood Country Club: el dominio americano empieza a consolidarse
La quinta edición, disputada en Estados Unidos, marcó el inicio de un larguísimo periodo de dominio norteamericano que se prolongaría, con solo una excepción, hasta 1957. El equipo estadounidense se impuso con autoridad, confirmando una tendencia que definiría buena parte de la historia temprana del torneo.
1937 Southport and Ainsdale: la primera derrota británica en casa
En su segunda visita al Southport and Ainsdale Golf Club ,el mismo campo de 1933 ocurrió algo que no había pasado nunca antes: el equipo local perdió por primera vez jugando en casa. Estados Unidos, capitaneado de nuevo por Walter Hagen, se impuso por 8 a 4, en lo que sería la segunda de siete victorias consecutivas americanas. Gran Bretaña no volvería a ganar la Ryder Cup hasta 1957 , veinte años después.
Resultado: Estados Unidos 8 – Gran Bretaña 4
1939-1945 La Segunda Guerra Mundial detiene el torneo
La séptima edición, prevista para 1939, nunca llegó a disputarse. La Segunda Guerra Mundial obligó a cancelar la Ryder Cup durante ocho años consecutivos, la única interrupción prolongada en la historia del torneo. El golf, como tantas otras cosas, quedó en pausa mientras el mundo vivía su conflicto más devastador.
El torneo no se retomaría hasta 1947, marcando el final simbólico de esta primera era de la Ryder Cup la era en la que Samuel Ryder vio nacer y crecer el sueño que había tenido en Wentworth en 1926.



