Lloret de Mar es el municipio más conocido de la Costa Brava y uno de los destinos turísticos más visitados del Mediterráneo. Pero hay un Lloret que va mucho más allá de sus animadas playas y su vida nocturna. Un Lloret de acantilados salvajes, jardines históricos reconocidos en toda Europa, castillos con vistas al mar y un legado cultural indiano que ha dejado una huella única en su arquitectura y su identidad.
A solo 30 minutos de Camiral, sede de la Ryder Cup 2031, Lloret de Mar es una parada imprescindible para cualquier visitante que venga a disfrutar del mayor evento de golf del mundo en la Costa Brava. Si planeas tu visita al torneo, reserva una mañana o una tarde para descubrir este rincón que pocos conocen en su totalidad.
Estas son las 5 cosas imprescindibles que ver y hacer en Lloret de Mar.
1. Jardines de Santa Clotilde: el jardín más espectacular de la Costa Brava
Si tuviéramos que elegir una sola visita en Lloret de Mar, sería esta. Los Jardines de Santa Clotilde son uno de los jardines históricos mediterráneos más importantes de Europa, reconocidos internacionalmente por su diseño renacentista de inspiración italiana y sus vistas absolutamente espectaculares sobre el mar.
Situados sobre un acantilado, los jardines fueron creados en 1919 por el Marqués de Roviralta siguiendo los cánones de los jardines clásicos italianos. Escalinatas monumentales, fuentes, estanques y esculturas de personajes mitológicos se entrelazan con una vegetación mediterránea exuberante: pinos, cipreses, tilos y alberos que crean un ambiente de tranquilidad difícil de encontrar en plena Costa Brava en temporada alta.
Lo que muchos no saben es que los Jardines de Santa Clotilde saltaron a la fama internacional recientemente al aparecer en la serie House of the Dragon, la precuela de Juego de Tronos. Un escenario cinematográfico que puedes visitar con los pies en el suelo.
- Precio: aproximadamente 6€ entrada general
- Consejo: visítalos a primera hora de la mañana para disfrutarlos con calma antes de la llegada de los grupos
- Imprescindible: llevar cámara de fotos ,cada rincón es una postal
2. Castillo de Sant Joan y el Mirador de la Dona Marinera: historia y vistas al Mediterráneo
Sobre una colina que domina toda la bahía de Lloret, el Castillo de Sant Joan es uno de los miradores con las mejores vistas panorámicas de toda la Costa Brava. Aunque del castillo medieval original quedan pocos vestigios — fue destruido en el siglo XIX — el recinto ofrece una perspectiva privilegiada sobre el litoral que no tiene precio.
Camino al castillo o en el paseo de vuelta, no puedes perderte el Mirador de la Dona Marinera, un icono absoluto de Lloret de Mar. La escultura de bronce de 2,40 metros, obra del escultor catalán Ernest Maragall, representa una figura femenina mirando al horizonte — un homenaje eterno a las mujeres que esperaban el regreso de los marineros. Un símbolo que conecta directamente con el alma marinera de este pueblo.
- Cómo llegar: a pie por el paseo marítimo o desde el Camino de Ronda
- Precio castillo: aproximadamente 3€
- Mejor momento: al atardecer, cuando la luz sobre el Mediterráneo es absolutamente mágica
3. Cala Sa Boadella: la playa más salvaje y secreta de Lloret
Mientras la playa principal de Lloret concentra cada verano a miles de bañistas, a pocos minutos existe un rincón completamente distinto: Cala Sa Boadella. Una playa salvaje, rodeada de un bosque de pinos que llega hasta la arena, con un ambiente tranquilo y unas aguas de un azul intenso que rivalizan con las calas más famosas de la Costa Brava.
Para llegar hay que atravesar una pinada a pie — lo que garantiza que solo la visitan quienes realmente la buscan. El resultado es una playa sin aglomeraciones, con fondos marinos perfectos para practicar snorkel y un entorno natural protegido que recuerda cómo era la Costa Brava antes del turismo masivo.
Una experiencia que cualquier visitante de la Ryder Cup 2031 que llegue a la Costa Brava debería incluir en su itinerario aunque sea por una mañana.
- Cómo llegar: a pie desde los Jardines de Santa Clotilde (10-15 minutos) o desde el aparcamiento de Sa Boadella
- Consejo: lleva snorkel — los fondos marinos son espectaculares
- Mejor época: mayo-junio o septiembre, cuando está menos concurrida



